Última actualización :
2001-07-20

e-mail del Capítulo



Crónica
earth

Crónica del Capítulo General

bleu line

Día 12 julio

Sobre nuestra vida contemplativa

La misa fue en francés. Una preciosa liturgia, como lo saben hacer los de lengua francesa. Había canadienses, argentinos, checos participando en el coro, además algún francés. Presidió el vicario del Congo Fr. Jean-Rufin Munkuomo. En la homilía indicó que en el Congo hay muchos enfermos que curar, muchos demonios que expulsar y, por lo tanto, es un lugar adonde deben ser enviados los frailes, como lo fueron los discípulos de Jesús. País bouleversé, con respondabilidad muy clara de los políticos.

De diversas partes de la Orden se ha insistido en que este capítulo dé un protagonismo especial a nuestra contemplación. Por eso, en estos días de reflexión previos a los días de decisión, se ha dedicado la mañana de hoy a plantearnos cómo es y cómo debe ser nuestra vida contemplativa. Ayer el ponente habló de la globalización, pero insistió en que la reacción nuestra ante ese fenómeno ha de pasar por el estudio y la contemplación, y al ser nosotros dominicos -él no lo era - es algo que tenemos en las entrañas de nuestro ser. Vayamos, pues, a la búsqueda de nuestro ser: "operari sequitur esse". Así lo están haciendo, nos decía ayer un buen fraile comprometido en esa teología, los frailes más significativos que han desarrollado la Teología de la Liberación.

Fr. Paul Murray, irlandés, profesor en el Angelicum, teólogo y poeta, tuvo la ponencia sobre "Recuperar la dimensión contemplativa". El título es una declaración. Algo se ha perdido del aspecto contemplativo de nuestra vida.

En "Vitae fratrum" se habla, decía el ponente, de un fraile que había estado a punto de perder la fe a causa de la excesiva contemplación. Parece que no es el caso de los frailes de hoy. Si bien Humberto de Romanis se quejaba de los frailes que se dedicaban a la contemplación y no se podía contar con ellos para nada. ¿Qué contemplarían?.

Como suele suceder en casos semejantes, los problemas surgen ya al querer precisar qué entendemos por el término "contemplación"...Cita el ponente a Hugo de san Víctor, que dice que "entre lo que un hombre ha de ver en la contemplación y escribir en el libro de su corazón" están "las necesidades de su prójimo". El dominico, continúa Paul Murray citando a un autor antiguo, "primero vea, después escriba, entonces vaya en misión...Lo que necesita primeros es estudio, después reflexión en el corazón y finalmente predicar".

Tres apartados desarrolló: Contemplación, una visión de Cristo; contemplación, una visión del mundo; contemplación una visión del prójimo.

Para el primer apartado se dejó llevar por lo que dice un autor dominico, Juan de la Cruz en su libro "Diálogo", del s.XVI. Lo que manifiesta sobre todo el libro es que la vida de contemplación no es de una élite, como se creía en aquel tiempo, sino que está abierta a todos, porque no es nada distinto de profundizar en el evangelio..., y a orar con sencillez, sin normas rígidas. Hay que sentirse libre para orar como se sintió santo Domingo, esa libertad en la oración es una de sus primeras características. Contemplar la humanidad de Cristo, como quería santa Teresa en contra de otros "maestros" espirituales, es el objeto primero de la contemplación.

Contemplación, una visión del mundo. Ejemplos, santo Domingo, santa Catalina, santo Tomás, Lacordaire. Éste dijo que al hacerse fraile "nunca perdió de vista el mundo". Congar dice " sólo hay una cosa que es real, una cosa que es verdadera, entregarse a Dios". Ya Humberto de Romanis decía que para entregarse a la predicación había que ser un "orador". (O sea, alguien que ora, no alguien que perora). La contemplación nos ayuda a ser lo que somos, y lo que somos lo somos en el mundo. Sólo desde la contemplación somos libres de espíritu y pensamiento para conocer el mundo. Y es que el Dios contemplado es el Dios encarnado, presente en el mundo. Para Chenu "el mundo es el lugar donde la palabra de Dios tiene significado".

Contemplación, una visión del prójimo. Amor es la palabra. Sin amor no hay contemplación cristiana y sabemos lo que dice san Juan sobre el amor a Dios y al prójimo. Tras la contemplación nocturna santo Domingo pasaba por el dormitorio para cubrir a los frailes enfermos que dormían... "Sólo la naturaleza humana es un verdadero altar", dice Congar. Esto está en la tradición dominicana, santa Catalina o Bartolomé de las Casas. El silencio va unido a la contemplación, pero no el silencio cobarde, que denunciaría Catalina de Sena, que no grita la injusticia contra el hermano.

Conclusión: Siendo novicio, dice el ponente, pregunté a un padre grave, ¿cuál es el secreto de la contemplación dominicana? Me respondió: "no se lo digas ni a jesuitas ni a carmelitas, el secreto es el evangelio. Puedo además decirte las dos leyes fundamentales de nuestra contemplación: primera, orar y segunda, continuar orando".

Hubo preguntas de interés, como señalar que había faltado insistir más en la oración comunitaria, a pesar de que habló de la "fraternidad contemplativa"; y sobre todo ¿Cómo llevar lo dicho a decisiones capitulares? Esta última queda para los concienzudos vocales que darán ordenaciones, recomendaciones sobre los aspectos legislables de la dimensión contemplativa de nuestra vida. Veremos.

Por la tarde continuó el proceso de búsqueda del fraile que ha de ser maestro de la Orden. Al final de la jornada, los presidentes de los grupos lingüísticos entregaron a Fr. Timothy los nombres que su grupo quiere que sean considerados mañana en el tractatus (o discernimiento de los candidatos). puce

 

Design & management : Fr. Yves Bériault, o.p.