23 de julio
Una
mañana de números
En
la fiesta de Santa Brígida de Suecia la liturgia fue asignada
a la provincia de Francia y al vicariato general de Bélgica
Sur. En francés, con la grave solemnidad habitual cuando
la liturgia es en esta lengua. Presidió el vicario general
de Bélgica, Fr. André Coulée. El predicador,
que trabaja en Camerún, comentando el evangelio, nos preguntó
qué clase de signo ofrecemos nosotros a la gente. Jesús
ofreció el de Jonás, toda su vida, y también
Domingo de Guzmán. Si nos piden, como a Jesús, un
signo ¿podríamos ofrecer el de nuestra fraternidad
y el de saber compartir con los demás?
Los
trabajos comenzaron con una plenaria sobre el documento de economía.
Se trataba de aprobar cuestiones económicas. Nos dijeron
que el euro es muy versátil, mientras que el dólar
tiene un valor fijo. Los profanos pensamos que si el euro cambia
con respecto al dólar hacia abajo, podría decirse
que el euro está fijo y el que cambia hacia arriba es el
dólar. Como consecuencia de la globalización se aprobó
que las cuentas sean siempre en inglés, hay que olvidarse
del italiano aunque se preparen en Roma. No está en LCO,
pero condición para ser síndico de la Orden es saber
inglés. Se aprobaron las cuentas personales del Maestro saliente.
Timothy hizo un gesto profético y mostró su monedero
vacío.
La
mayoría de las intervenciones se centraron en el "fund
raising", recaudar fondos. Un fraile ha de buscar dinero para
las diferentes misiones de la Orden. Nos dijeron que era el nuevo
modo de ser mendicantes. Pero, como es muy complicado tener un fraile
dedicándose a esos menesteres, se encomienda a una empresa,
previo pago de una cierta cantidad. Se ha creado recientemente el
Fondo Dominicano Internacional por las cuatro provincias estadounidenses,
pero se invita a todas las provincias de la Orden a colaborar. Se
discutió mucho sobre qué entidades recibirán
los fondos. Después de la discusión, que se prolongó
quince minutos sobre el horario establecido, se decidió que
la comisión revisara sus propuestas y las presentara de nuevo
a la asamblea. Se aprobó una fórmula matemática
para que cada provincia supiera con cuánto tiene que contribuir.
Un poco complicado para bastantes capitulares "de letras".
Como
todos los últimos días, siguió el trabajo en
comisiones. Se ve a los frailes salir de ese trabajo con muy distintos
rostros: los de rostro distendido, la cosa va adelante; los de rostro
perplejo, no saben por dónde tirar; el del gesto cansado
de luchar contra alguna pared ideológica; el del escéptico,
que puede ser el escéptico inteligente convencido de que
no nos jugamos la Orden en el empeño, y el que sale de la
comisión mirando compasivamente a los demás porque
le parece que están perdiendo el tiempo. En fin, está
el que ve en todo este intercambio de opiniones una ocasión
para sentirse remando en la misma barca y eso ya es bastante para
estar feliz, aunque el puerto no se vea cerca.
Solemnes
vísperas en francés. Presidió el provincial
de Francia, Fr. Eric de Clermont-Tonnerre. 