30 de julio
Buen
trabajo en el aula capitular
En
este día sereno y soleado la liturgia correspondió
al Oriente: China Vietnam, Japón. Dentro de la solemnidad
habitual, ha sido la celebración eucarística más
sencilla, con más momentos de silencio. En inglés.
Preside el vicario del vicariato vietnamita en Canadá. Predica
en español el vicario de la provincia del Rosario en Japón,
Fr. Vicente Arribas, quien expuso buenas ideas: Santo Domingo soñó
con ir a lejanos países. En el siglo XVI los lejanos países
eran sobre todo los de extremo Oriente. Allí fueron los frailes
dominicos: Filipinas, China, Japón, luego Vietnam. Misión
sellada con sangre. Misión que continúa porque, tras
muchos años de misión y de sangre semilla de cristianos,
el Oriente sigue reacio a la fe cristiana. Pero el sueño
no ha de desvanecerse. El Oriente sigue siendo desafío para
nuestra misión. Y banco de prueba de nuestra fe. No podemos
llevar una fe sin mística a un lugar de profunda espiritualidad.
Al
llegar al aula encontramos en nuestros sitios unas flores de papel.
Fr. Timothy explicó que era un regalo de los seglares dominicos
de la prisión de Norfolk, aquí en Estados Unidos.
Cada flor ha significado dos horas de trabajo. Es impresionante,
porque estos laicos dominicos son condenados a cadena perpetua.
Se felicitó a los colombianos por la victoria de Colombia
en la copa de América a costa de México y a los estadounidenses
por la victoria de Armstrong en el tour de Francia.
Cambios
en las constituciones promovidas por la comisión de gobierno.
Se aprueba que los provinciales puedan asignar a los frailes a otras
provincias o conventos, siempre con el acuerdo de los provinciales
interesados, y avisado el Maestro de la Orden. Es un cambio para
favorecer la itinerancia entre los frailes. Antes había que
solicitar siempre el permiso al Maestro.
En
Bolonia se había aprobado que las casas que contaran con
cuatro frailes pudieran cada una enviar un delegado al capítulo
provincial, si así lo determinaba el estatuto de la provincia.
Las casas tienen un dinamismo que a veces no tienen los grandes
conventos. Se abrogó este número de Bolonia.
Al
patriarca Abraham, patrono de las rebajas, se encomendó un
vocal para solicitar que con 20 frailes el vicariato tuviera derecho
a un representante en el capítulo general. Hasta ahora bastaban
10. La comisión había propuesto 25. ¡Señor!
¿y si hay veinte frailes buenos no podrían tener un
representante? Quedó aprobado.
La
tarde empezó con economía. Hubo bastante unanimidad
en lo referido al Fund raising. Y también en que se cuidará
de dónde vienen los fondos que pueden llegar a nosotros.
Más
complicación hubo a la hora de repartir los gastos del capítulo.
Se quería cambiar lo que las constituciones prevén,
para hacer el pago proporcional a los ingresos de las provincias:
quien más tiene más paga. Con este principio solidario
todos estaban de acuerdo, pero se necesita más transparencia
al presentar las cuentas, no sea que una provincia pague más
por hacerlas bien y se favorezca lo contrario. Se votará
cuando se vea lo que implica esa contribución solidaria.
Algunos provinciales pueden dormir tranquilos esta noche.
Se
aprobó el texto que habla de espiritualidad del síndico,
un cargo no apetecido. Se dice que propio del síndico no
es sólo hacer cuentas y balances, sino preocuparse de los
pobres y de que lo sean los frailes, un servicio de espiritualidad
dentro de la misión de la comunidad. No se sabe si con esta
espiritualidad añadida habrá más candidatos
al cargo. No se confirmó, en cambio, la incoación
de Bolonia para que el síndico de la Orden tuviera voto en
el consejo generalicio.
En
la segunda sesión de la tarde volvimos con asuntos de gobierno.
Se deben preparar bien los capítulos provinciales con comisiones
previas. Que el definitorio no tenga prisa por terminar y luego
deje solo al provincial ante el peligro.
Varios
textos presentados parecían hechos para controlar más
a los vicariatos desde la provincia. Debían dar cuentas a
la provincia madre y seguir siendo hijos sumisos. La asamblea rechazó
algunas propuestas de la comisión. Tanto sometimiento no
es bueno para hijos mayores de edad.
Había
una proposición de acortar la duración de los capítulos:
dos semanas los de definidores y provinciales, tres el electivo.
Al final, por dos votos, se desechó la propuesta. Continúa
vigente lo que dijo Bolonia: tres semanas los capítulos de
definidores y de provinciales; cuatro el electivo.
Propuesta
para que el primer capítulo tras la elección del Maestro
sea cuatro, no tres, años después. Los otros dos,
cada tres años. Se aprobó como incoación, no
como ordenación. Si otros dos capítulos sucesivos
lo confirman, el Maestro durará diez años en el cargo.
Lenguas
oficiales. La propuesta era: "Revocando lo dicho en Bolonia,
ordenamos que durante los estudios institucionales todos los frailes
cuya lengua no sea el inglés lo aprendan. Y los que tengan
como lengua madre el inglés que aprendan el español".
Los francófonos hablaron del francés como lengua de
diversas culturas y que, si se trata de una globalización
inglesa, que sea en el inglés de Shakespeare. En África
nadie habla español, ¿hay que estudiarlo por si alguna
vez uno acude al capítulo general? Los anglófilos
pueden pensar para qué estudiar español si, de acuerdo
con la propuesta, dentro de unos años todos hablarán
inglés. Se desechó la propuesta por escaso margen.
Siguen las tres lenguas modernas oficiales.
Inmediatamente,
vísperas. No es fácil pasar tan rápidamente
de la cabeza caliente a la serenidad del rezo. El ambiente del capítulo
es espléndido: se discute con serenidad y respeto, casi con
cariño a las opiniones contrarias, y con mucha libertad.
Hay altura en el diálogo. 