31 de julio
Documentorum
progressio
En
el día de san Ignacio de Loyola la liturgia a cargo de las
provincias de Ecuador y Argentina. Presidió el joven provincial
de Argentina, Fr. Javier Pose. Nos dijo al principio de la eucaristía
que san Ignacio había quedado impresionado por la persona
de santo Domingo. Eso debe decirnos algo a los dominicos. Predicó
Fr. Antonio Cabrejas, castellano que lleva gran parte de su vida
en Ecuador, de cuya provincia es definidor en este capítulo.
La explicación que Jesús da de la parábola
del trigo y la cizaña, nos invita a saber esperar, a ser
tolerantes, a no juzgar ni condenar para no ser juzgados ni condenados.
Pero tiene más lecturas. Si pensamos, dice el predicador,
en nosotros mismos esa espera debe ir acompañada del continuo
discernimiento para identificar cizaña y trigo y escardar
nuestro interior. Algo semejante ha de producirse en la formación,
hay que discernir y pacientemente depurar. Bien está insistir
en el discernimiento en la fiesta del autor de los "Ejercicios
espirituales". En la parte musical destacaron "Las coplas
del Yaravi", que dirigió e interpretó el mismo
maestro de la Orden.
La
plenaria empezó con una broma. Ayer en algún momento
fallaron las máquinas de votar. A las palabras tantas veces
repetidas del secretario "please, indicate that you are present"
no correspondía el número de los presentes. Para manifestar
su presencia se dice a los vocales que, en lugar de pulsar el botón
correspondiente, levanten lo que tienen debajo de la carpeta. Lo
que hay es una gran foto impresa del secretario del capítulo
con la palabra "present", que todos alzaron al unísono.
Gastos
del capítulo. Se va a aplicar la ecuación solidaria,
según los ingresos de las provincias. Las diferencias son
notables. Han hecho siete tipos de entidades: los tres primeros
pagan menos, el cuarto lo que le corresponde; el quinto, sexto y
séptimo pagan lo suyo y parte de lo que correspondería
a los tres primeros. No hubo protestas, pues todo parece justo....
No se dijo en qué grupo estaba cada entidad.
Se
adelantan 30 minutos las sesiones de la tarde. Se acorta la palabra
y realidad de la siesta globalizada. A las tres hay que trabajar.
Comisión
de vida intelectual. Un bello texto han preparado nuestros teólogos,
filósofos y pensadores. Nos enteramos de que nuestra misión
es paraclética -tantos años y uno sin saberlo -, de
que hay que atender a lo anamnético, etc. Ya el título
es atrayente "Misericordia veritatis". El estudio no es
un hobby ni se hace para ejercer una profesión: es una contemplación
para poder llegar a los corazones más heridos. Ahí
está nuestra misión paraclética -consoladora-.
Hay
que estudiar filosofía, la gran perdedora en la formación
inicial de los últimos tiempos. Y también latín
y griego. Alguien dijo que los indios, chinos, coreanos y japoneses
pasarían toda la vida estudiando esas lenguas, y no las aprenderían.
La comisión es fiel al capítulo de Bolonia: es necesario
estudiar en la formación inicial una de las tres lenguas
oficiales distinta de la materna. Como el texto habla de comunicación
y de investigación, alguien propone que se incluya el alemán,
esencial para la investigación. Se mantuvo el texto de Bolonia
por escaso margen.
Hablando
de lenguas, apareció hoy el italiano. Se hablaba del Angelicum.
El administrador único de esta universidad no podía
hablar con precisión si no era en su lengua. Tanto él
como la comisión obtuvieron encendidos y calurosos aplausos.
Al
inicio de la sesión de la tarde, el Maestro comunica a la
asamblea los nuevos cargos del consejo generalicio. Hubo aplausos
para los nuevos y para los que se van.
Constituciones.
Dicen los historiadores que el n. 100 LCO no se ajusta a la realidad
histórica, que no hay documento histórico que avale
que en los orígenes de la Orden al convento se lo llamase
"sancta praedicatio" (¡muchas pláticas de
retiro no han sido históricas!). El número se incluyó
en el LCO en 1968. Si no es historia, es tradición. Se cambia
"en los orígenes" por "en la tradición
de la Orden".
Promotor
de monjas. El 438 del LCO dice que es cometido del promotor ayudar
a las "monjas y hermanas". Se quita "hermanas".
Es promotor de monjas, no de hermanas. Casi se llega a la unanimidad:
sólo hubo una abstención.
Primer
borrador de la comisión de familia dominicana. Ha llevado
tiempo la redacción del texto, que está bien cuidado.
El presentador dijo que lo importante es lo que está debajo
del texto: la vida de la familia, cómo ha ido evolucionando
la realidad a través de los capítulos, cómo
hay intención de abrir caminos en la colaboración
,etc.
Es un texto que se lanzaba para oír el eco que producía
en la asamblea e incorporar las sugerencias. Se oyeron algunos ecos,
y no desagradables. Y eso que abordaron la diferencia entre Orden
y Familia. Lo importante es sentirse familia y estar dispuesto a
programar y colaborar juntos. Se aceptó el texto. Habrá
sin duda numerosas materias que considerar cuando se presente de
nuevo.
Por
segunda vez el texto de los desafíos. Se notaba el cansancio
en la sala. Enmiendas, enmienda de la enmienda, enmienda que se
pone y luego se retira. Los de la comisión no saben qué
hacer para que su texto siga adelante... Eran las 18,30. Llevábamos
tres horas y media de asamblea, con 15 minutos de pausa. El moderador
propone seguir quince minutos más. Votemos. Una aplastante
mayoría nos lanzó a la calle a respirar. Lo necesitábamos.
Sucedió
en la sala
Un
capitular joven italiano habla muy deprisa cuando interviene, y
eso que habla en francés. Ante la protesta de los intérpretes,
que no pueden seguirle, el moderador le llama la atención
por su velocidad. Respuesta: "Oiga, soy de la patria de los
Ferrari" (Los vocales se abrochan los cinturones cuando pide
la palabra).
Los
cambios en el LCO hay que hacerlos en latín. El secretario
escribe los cambios del texto en su ordenador, y luego proyecta
lo escrito sobre dos grandes pantallas, en rojo junto al texto primitivo.
Un verdadero experto. En latín no lo es tanto.
A pesar
de la larga sesión de la tarde, algunos capitulares son incansables
en su locuacidad. Auténtica incontinencia verbal.
