3 de agosto
Agustín
Kazotic, primer dominico beato de Croacia
Las
celebraciones de hoy están a cargo de provincias de Austria,
Croacia y vicariato de Hungría. El provincial de Croacia,
en la introducción de la misa, nos dijo que Agustín
es el primer dominico beatificado en Croacia. Este año están
celebrando los 300 años de su beatificación. Agustín
Kazotic (1260-1323) dedicó su vida a la formación
de colegios, a la búsqueda de soluciones contra los conflictos
eclesiales, fue un famoso pacificador y trabajador por los derechos
humanos, además de preocupado por los pobres de la sociedad.
También fue autor de algunos estudios teológicos.
Obispo de Zagreb y de Lucera (Italia). Se dedicó con energía
a promover el bien común, la salud pública de todo
el pueblo de Zagreb, atendió en especial a las necesidades
y las vidas del clero bajo y los fieles de su diócesis, su
opción por los pobres le condujo al destierro en Francia.
Agustín no es sólo un monumento del pasado sino también
un monumento de nuestro futuro. Seamos protectores de los marginados,
pacificadores y teólogos. Presidió el definidor de
Austria y predicó Fr. Richard Schenk. Una homilía
al estilo escolástico, como si fuese un artículo de
la Suma de Santo Tomás: "Si es lícito que el
beato Agustín Kazotic sea venerado en la Orden dominicana
como patrono del diálogo interreligioso o no", con objeciones,
"sed contra" y respuestas a las objeciones, como en los
tiempos del beato. Se cantó algo en alemán y apareció
un nuevo director de coro.
La
mañana empezó bien con la rápida aprobación
del prólogo de la comisión de vida común. Son
dos comisiones en una, sobre la contemplación una, la otra
sobre la vida común.
Siguió
el documento sobre los hermanos cooperadores. Desde el principio
se vieron dos opiniones ideológicas distintas. Para algunos,
los hermanos cooperadores merecen más, no se ha querido entrar
en el problema auténtico de una cierta discriminación
hacia ellos. Otros opinan que hay que reconocer las diferencias,
sabiendo que todos somos iguales, con la misma dignidad que nos
da la misma profesión solemne, pero con tareas distintas.
Presentada así con crudeza la cuestión, el diálogo
adquirió un calor especial. Alguno propuso que se constituyera
una comisión para abordar la identidad del hermano cooperador,
o no clérigo, o no ordenado. A falta sólo de nueve
minutos para el fin del trabajo matinal, se interrumpe la sesión
y se aprueba escuchar a los hermanos cooperadores presentes, que
hacen la labor de traductores e intérpretes. Estos hermanos
cooperadores ya fueron invitados a hablar en la comisión
y con sus opiniones se ha contado para elaborar el texto. Pero comparecerán
ante toda la asamblea.
Por
la tarde se trataron algunos "flecos" del documento sobre
la vida intelectual. ¿Qué lenguas hay que estudiar
para nuestra comunicación? Había una lucha entre Caleruega
(todos inglés y los ingleses español o francés)
y Bolonia (todos cualquiera de las lenguas oficiales; si una de
ellas es la materna, cualquiera de las otras dos). Venció
Bolonia. Por tanto no necesariamente todos deben saber el inglés.
Con los últimos agradecimientos del texto terminó
este buen documento de la vida intelectual.
Declaraciones.
Como cualquier asamblea o congreso importante, la comisión
de los desafíos de nuestra misión ha preparado tres
declaraciones: 1) contra la pena de muerte; 2) contra las sanciones
económicas, en concreto el embargo a Irak y Cuba, a causa
de sus consecuencias en la población civil; 3) contra el
encarecimiento de los productos farmacéuticos para combatir
el SIDA.
Algunos
quisieron ampliar la primera declaración a todo ataque contra
la vida humana (aborto, eutanasia, manipulaciones genéticas
).
La comisión no lo aceptó. Cuando hacemos esta declaración
ya han hablado las autoridades de la Iglesia a favor de su abolición.
Se termina por fin el diálogo, se hacen algunas correcciones
y se aprueba con una mayoría casi absoluta.
En
la segunda declaración se precisa que el embargo no ha conseguido
la libertad y la democracia, sólo ha logrado la miseria en
la población civil. Algunos se preguntan si con esta declaración
se está dando la razón a regímenes dictatoriales,
tiránicos...etc., y si convenía decir algo sobre ellos.
Otro va por la línea ética y dice que se declare que
el embargo es intrínsecamente perverso, porque trae consecuencias
graves contra los inocentes. La asamblea no está en plan
radical, y rechaza ambas propuestas. Se aprueba la segunda declaración
también por gran mayoría.
Los
medicamentos. La pandemia de SIDA se extiende en proporciones terribles,
sobre todo por África. De 34, millones de enfermos, 24,5
están en África. Hay medicamentos para combatirla,
pero no al alcance de los pobres. Se pide que las empresas farmacéuticas
abaraten los productos. Se propuso una enmienda: no consta en el
texto que una política clara de defensa de la familia y una
real educación del verdadero sentido de la sexualidad puede
ayudar a solucionar el problema. La enmienda no gustaba a la comisión,
que hablaba de enfermos, no de los que puedan enfermar, pero se
aprueba. En la declaración habrá un detalle ético.
Y así
terminó el día. El Maestro felicitó a todos
por la altura y la sinceridad de los debates, dentro de la diversidad
de opiniones.
El
provincial de Austria presidió las vísperas. Se cantó
algo en alemán, se hicieron preces en croata y húngaro.
Se empezó con un himno al beato cuya fiesta se celebraba.
Reconocimiento
Hay
un personaje esencial en el capítulo, el secretario general,
Fr. George Schommer. Interviene en público nada más
que lo preciso. Su cara manifiesta calma, esbozando siempre una
sonrisa. Parece que hace poco y sobre sus espaldas está,
sin embargo, el peso del capítulo. Sabe trabajar mucho y
bien y hacerlo en la sombra. ¡Gracias, George! 