Última actualización :
2001-08-07

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Entrevista con fr. José Fernandes Alves, o.p.

Provincial de al Provincia de Brasil.

Entrevista hecha por fr. Luis Ramos, OP.

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¿Dónde naciste y que nos puedes decir de tu familia?

Vengo de una familia migrante, muy pobre, sin tierra. Mi padre había llegado de Minas Gerais, mi madre de la región de Bahía, llegaron a la ciudad de la Provincia de São Paulo cuando eran aún adolescentes. Se casaron y trabajaron una tierra que nunca les perteneció. Siempre fuimos pobres, pero no por opción, sino por necesidad, por la situación. Mi madre y mi padre, ya fallecieron, tengo un hermano y tres hermanas.

¿Cómo conociste a los dominicos?

Es toda una novela, pues cada uno llega al encuentro de su vocación por caminos diferentes. Mi padre nunca fue muy apegado a la Iglesia, en cambio mi madre era muy cercana a los frailes dominicos que atendían la Iglesia. Había en la región un fraile que recogía fondos para la Escuela Apostólica, que era nuestro Seminario en Santa Cruz do Rio Pardo, SP. Este fraile y mis padres tenían mucha relación; así crecieron mis vínculos con la Orden de Predicadores. No tuve dificultad para elegir la Orden, pues yo no conocía sino a los dominicos. Siempre me gustó el hábito y apreciaba su disponibilidad espontánea de acercarse a nosotros los pobres.

Fray José Sales fue para mi vocación una figura importante. Es cierto que en nuestro proceso de formación muchas personas van dejando influencias a veces tácitas, a veces imperceptibles, Dios nos va confrontando con ellas.

¿Qué personalidades influyeron la vocación y desarrollo de tu vida de fraile dominico?

Hay cuatro figuras que me gustaría destacar.

En primer lugar una mujer. La hermana Diana, que tendría unos 65 años en ese momento, era la encargada de lavar, planchar y remendar nuestra ropa, durante mi estancia en Seminario Menor. Era una santa mujer dedicada a su trabajo. Irradiaba amor de Dios y a los niños de la Escuela, sobre todo, gran amor a la Orden dominicana y al rosario, pues era mujer de oración y de espiritualidad profunda.

La segunda persona que recuerdo era un fraile dominico cooperador. Fray Martinho Montovanni, ya fallecido, era muy muy piadoso; poca lectura, mucha valentía, mucha entrega al pueblo, mucha disponibilidad para todo lo que fuera trabajo y mucha dedicación, a pesar de sus pocas letras. Así y todo era coordinador de una librería especializada en espiritualidad dominicana él influía mucho en el apostolado a través de los libros. Viajaba continuamente, en tren, eu autobus, a pie para difundir las buenas lecturas.

Estos y otros dominicos me ayudaron a conocer mejor tanto la personas como la propuesta de santo Domingo de Guzmán.

¿Cuál es la tercera figura dominica que yo subrayo como horizonte para mi vocación de dominico?

Tengo que mencionar aquí a Tomás Balduino, hermano dominico, quien fue obispo en Conceição do Araguaia y luego 33 años obispo en Goiás. Me cautivó su entrega a la Iglesia Particular que le fue confiada.. Siguió siendo dominico con opciones claras, un amor declarado por la población indígena y por los sin tierra. Su ejemplo irradia a toda la Iglesia de Brasil, es una de las grandes figuras de la Iglesia de hoy. Luego de dos años de jubilado pidió ser reintegrado a la comunidad dominicana, junto con el obispo emérito Don Celso Pereira quien también vive en el convento de Goiania. Los dos obispos con el apoyo de los demás frailes de este convento han enviado una petición al Capítulo de Providence (2001), para que puedan gozar ellos también de voto activo y pasivo, hasta hoy no previsto por el derecho canónico.

¿Que aporta la Orden de Predicadores a la Orden en Brasil?

Soy un enamorado de la Iglesia del Brasil y admirador de su "caminhada" (trayectoria).

Como en todas partes existen en esta iglesia cuando menos dos facetas. Una faceta representada por la Iglesia voltada a su estructura jerárquica y jerarquizada, consecuentemente hacia movimientos eclesiales interiores a ella; esta faceta está inclinada más bien hacia un poder centralizado. No es esta Iglesia a la que hago profesión de fe.

También esta en Brasil la Iglesia de Jesucristo, fiel a la Iglesia primitiva, fiel a las enseñanzas sociales de Jesús. Es la Iglesia comunitarizada, más socializada, compartida, cuyo uso del poder es más cercano al Evangelio que las estructuras antievangélicas que contradicen el propio Reino de Dios. En esto coincide la Orden de Predicadores con otros frentes eclesiales que piensan de esta manera, la Orden está empeñada en la generación de solidaridad, como generación de evangelización. Solidaridad tanto como teoría como también como práctica; solidaridad, afectiva y efectiva. Tenemos en la familia dominica algunos proyectos de inserción en medios populares, sobretodo de las hermanas religiosas dominicas. Esto nos ha cosechado credibilidad. La práctica de la solidaridad como la dimensión política de la caridad; la solidaridad es el nuevo nombre de la caridad. Generación de solidaridad en todas sus gamas: nacional, regional, internacional.

Con otros frente eclesiales también tratamos la dimensión del poder, su teoría y su práctica, en la Iglesia y desde la Iglesia, y también fuera de ella. En la búsqueda de una práctica más socializada del poder, nos apoyamos de nuestras Constituciones. Incentivamos a laicos y laicas, religiosas y religiosos, y aun a los frailes para que influyan en la labor cotidiana de las cámaras municipales, en los mecanismos deliberativos y en todas las instancias civiles. Por ejemplo en las asociaciones de poblacion, en las cámaras industriales, en los lugares de decisión de las instancias políticas y civiles.

También en los consejos pastorales parroquiales, en los consejos pastorales diocesanos. En fin, en todas aquellas instancias que influyen en el ser humano para bien o para mal, o sea en todas las realidades políticas. En esta tarea nos arriesgamos a que algún político tradicional se sorprenda, se moleste o se incomode. Una actitud a favor o en contra del pueblo necesariamente provoca reacciones en un sentido o en otro. Fomentamos la formación política sobre todo de los jóvenes, para que sean capaces de comprender los mecanismos de dominación de al sociedad, para conocer el funcionamiento de las trasnacionales, para comprender el funcionamiento y mecanismo de sus propias familias y de sus propias comunidades y aun escuelas. Ya hay diputados y senadores que han salido de nuestras comunidades. Aquí se nota la influencia de la dimensión de la fe en la política. En esto está comprometida toda la familia dominicana, religiosos y religiosas. Algunos de nosotros estamos convencidos de que para hacer una verdadera evangelización, tenemos que contemplar todas las dimensiones de la persona humana. La espiritual, la familiar, la professional, la economica, la religiosa y también la dimensión política.

La gran concentración de poder político y económico actualmente produce una gran exclusión. Hay que recordar que el uno por ciento (1%) acapara en Brasil el 52% de las tierras y que diez familias concentran el 90% de los medios de comunicación social en el país. Esta concentración es diabólica, demoníaca y como cristianos tenemos otra propuesta. La influencia en los poderes políticos es una buena contribución que podemos aportar.

Otro mal que nos aqueja es la desenfrenada corrupción. Cuando hay propuestas populares, el poder judicial, profundamente corrompido (salvo rarísimas excepciones), interfiere para echarlas abajo.

Pero hay aspectos positivos: El estudio e la celebración de la Palabra de Dios que ha llegado ya a ser patrimonio del pueblo. Pero no una lectura fundamentalista sino contextuada, a partir de la realidad socio-política-religiosa e ideológica en que estamos viviendo. Hacer una lectura fundamentalista del libro del Éxodo, o de los Evangelios o de las cartas apostólicas es un pecado. Tenemos que ayudar al pueblo a que la Biblia sea para ellos un instrumento de liberación y no de opresión; porque en éste caso se añadiría a otros instrumentos de opresión contra el pueblo.

Aquí quiero hacer un homenaje a Mons. Samuel Ruiz obispo emérito de San Cristóbal Las Casas, Chiapas, (México) quien consiguió construir junto con su equipo, una Iglesia bastante autóctona; ojalá el nuevo obispo siga ayudando en esta labor de hacer de la Iglesia la voz y la faz de aquellos que sufren.

¿Es verdad que las comunidades de base han disminuido en todo el mundo, luego de la caída del muro de Berlín, del fin de las utopías, de la sustitución de la bipolaridad esto-oeste por un pluricentrismo global, qué pasa en Brasil?

Yo soy un optimista en cuanto a ese asunto. El ideal cristiano no se derrumbó con el Muro de Berlín. Muchas utopías socio-políticas desparecieron pero el gran ideal cristiano no desapareció. Si atendemos a las cantidades, de esta fase organizada de la Iglesia, los números si han disminuído. Pero hemos crecido en profundizacion y calidad. ¿Por qué?

En cuanto a alcanzar el ideal de la humanización de la sociedad, estamos obligados a hacer, como Iglesia, una contribución mayor. Especialmente cuando las ideas políticas ceden, y las decepciones del pueblo aumentan, los cristianos nos hemos de convertir en soporte de la esperanza. Frente a la desesperación por el hambre, pro la falta de trabajo, por la destrucción de la naturaleza, lanzamos la propuesta de la fraternidad.

¿Cómo enfrentan la Comunidades de Base los problemas de la reducción del espacio de libertad? Quiero citar algunos ejemplos: ya no existe la seguridad de tener empleo, si lo tienen no puede escoger un salario justo, no se puede escoger siquiera el horario. Cada vez menos gente puede adquirir casa, auto o escoger la educación de los hijos.

Desgraciadamente lo que afirmas es verdad, pero por eso mismo las comunidades de base tienen ahora un lugar asegurado. Hoy más que nunca se requiere de fidelidad a la Palabra. Todos pueden constatar que el pobre comparte lo que tiene, mientras que el rico esconde lo que tiene y excluye. El pobre comparte el poco dinero que tiene, su alegría, su esperanza, y también su tristeza y sus sufrimientos. Las comunidades Eclesiales de Base son espacios donde se puede compartir y celebrar la esperanza y la fé, cuando parece acabarse, donde se puede hacerse vida y testimonio el poder compartido, donde se puede celebrar, sin muchos formalismos o reglas prestablecidas por "mentalidades romanizadas" y distantes de la vida del pueblo. Estas comunidades se esfuerzan en ser signos de esperanza allí donde los signos contrarios son más contundentes; así se convierte en signo de esperanza par los pobres y advertencia para los grandes y poderosos. Es una prolongación de la mística del Cántico de María que encontramos en el evangelista Lucas 1,14. Las CEB en su dimensión socio-política fundan proyectos comunitarios, trabajos alternativos (que no han producido, me temo, mucho dinero), escuelas alternativas, en fin. Hay una serie de iniciativas alternativas, concientemente fuera del presente sistema económico.

Soy muy optimista en cuanto a las CEB, siguen teniendo un lugar en la Iglesia, más aun ahora ayuda mucho la dimensión ecuménica. A veces nos resistimos a aceptar asimilar y admitir la cuestión ecuménica. Estoy seguro de que la salvación es una propuesta ecuménica para católicos y no catolicos, incluso para no cristianos. La liberación es una propuesta ecuménica, porque la salvación depende del corazón del Padre y no de nuestros pensamientos.

¿Cómo llegan a la Orden de Predicadores los jóvenes de hoy?

Me gusta mucho la referencia a los jóvenes, hablar de los jóvenes es hablar del presente y del futuro. Nosotros recibimos jóvenes que llegan espontáneamente, a algunos los invitan a entrar. De hecho tenemos una estructura de promoción y animación vocacional. Hay un hermano dedicado casi exclusivamente a esa labor. El Brasil es casi un continente. Es una estructura nacional dividida en cuatro regiones, animadas pro las cuatro comunidades de formación que encabezan las unidades de animación y promoción vocacional Debo mencionar también aquí el trabajo de nuestras queridas hermanas religiosas quienes son casi las mayores promotoras de las vocaciones de los frailes.

Una tercera influencia es el Internet, estoy convencido del fraile virtual, parece broma pero es serio, de los siete postulantes que tenemos tres se enteraron del carisma de la orden por la página de Internet. En adelante además de promover frailes virtuosos tendremos que promover frailes virtuales.. Es sin duda un nuevo lugar de predicación.

Para el joven que quiere seguir el camino de santo Domingo de Guzmán como fraile dominico, le digo: ¡ven y ve!. El mundo y nuestra Iglesia necesitan mensajeros dinámicos y audaces. Que amen a Cristo y que amen al pueblo. Ven y ayúdanos en esta sociedad, cimentada casi totalmente en la mentira, a construir la verdad. puce

 

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