De
la Provincia de Santa Catalina de Siena de Ecuador
Q.-
¿Dónde naciste y cómo era tu familia?
Nací
en la Provincia de Valladolid en la región autonómica
de Castilla y León, España. Soy el menor de mis seis
hermanos, (el mayor, que es un varón y mis cuatro hermanas)
de una familia de agricultores de clase media.
2.-
¿Qué influencias dominantes reconoces en el proceso
de tu vocación dominicana?
Primero,
mi madre por su religiosidad; segundo, los sacerdotes de mi pueblo
donde era acólito (monaguillo) desde los seis años de
edad, y de un dominico de mi pueblo, Reyes Mate, cuyo hábito
me atrajo. Después, ya en el Colegio Apostólico (seminario
menor) de los dominicos donde ingresé desde los 11 años,
del ejemplo y testimonio de los frailes, muchos de ellos ex misioneros
de Vietnam, China y Filipinas.
3-¿Donde
recibiste tu formación y qué recuerdas de ella?
El
bachillerato, cinco años, en el Colegio Apostólico de
Arcas Reales de la ciudad de Valladolid. Después del año
de noviciado, la filosofía cuatro años y la teología
cuatro años en Madrid, en el Estudio General de la Provincia
de Rosario en Alcobendas. Creo que recibí una buena formación
filosófica por la calidad de los profesores todos dominicos.
En mi formación teológica y pastoral influyó
mucho la enseñanza del Padre Felicísimo Martínez
que fue director de mi tesis de Licenciatura.
4.
¿Qué figuras de la Orden te han marcado más del
pasado y presente?
Del
pasado la figura atrayente del Santo Domingo de Guzmán, castellano
como yo, y la audacia y compromiso de fray Bartolomé de las
Casas, como misionero y defensor de los Indios, en mi trabajo como
misionero y con los indígenas en Ecuador.
el
presente personas de dominicos, misioneros o no, comprometidos con
la Iglesia y causa de los excluidos.
5.-
¿Cuál ha sido tu actividad fundamental como dominico?
He
sido misionero en el Vicariato Apostólico de Puyo (Ecuador)
por más de veinte años y ahí me ha tocado hacer
de todo: párroco (diecisiete años), director de internado
de jóvenes indígenas (siete años), director de
un colegio (tres años) , Vicario General (seis años)
y de Educación (tres años) y escribir bastante como
director de los medios de comunicación del Vicariato: "El
Oriente Dominicano" (tres años) "Carta misionera"
(diez años), periódico "La Gente" (seis años)
y el informativo "Encuentro" (15 años).
En
Quito he sido profesor de varias materias en la facultad de Teología,
de la Pontificia Universidad Católica, tutor del Instituto
de Teología a Distancia y actualmente Director del Instituto
Teológico-Pastoral del Ecuador (Centro de Formación
Permanente de la Conferencia Espiscopal para los agentes de las diversas
pastorales).
6.-
Recuerdas algún acontecimientos que te haya abierto horizontes
de Evangelio
Los
congresos misioneros de la Orden en Madrid en 1973 y 1982, y en Agua
Viva (México 1991) en las cuales participé.
7.-
¿En dónde ves el futuro de la Orden de Predicadores?
En
lo suyo:
En
el estudio y la predicación inseparablemente unidos y apoyados
el uno en el otro: estudio de la teología y de la realidad
humana y social y predicación sobre el Dios de siempre al hombre
de cada día en su cultura de cada lugar. En cuanto a lugares
en todos los continentes con algo específico en cada uno de
ellos: el Asia el diálogo con las grandes religiones; en América
Latina con las culturas indígenas también en África.
En Europa y Norteamérica con la cultura urbana y secularizada
.
En
todos los lugares en trabajo por la justicia y la paz en foros a favor
de los más débiles excluidos.
8.-
¿Invitarías a un joven a ingresar a la Orden hoy? ¿Qué
argumentos le darías?
Sí,
a jóvenes, no a uno sino a muchos: a quietos e inquietos por
la verdad de la vida.
Lo
que les diría: "Ven y verás", Ven a construir
con nosotros la fraternidad. Ven a buscar y a encontrar con nosotros
la Verdad siguiendo el camino de Jesús. El mejor argumento
sería la alegría y la felicidad experimentadas en la
vivencia de la vida dominicana.
Fr.
Antonio Cabrejas O.P.