Providence
(RI), 12 julio 2001
¿Puede usted hablarnos un poco sobre su historia personal?
Nací
en Bombay en febrero de 1946. Conocí la Orden a través
de los frailes dominicos que regían y administraban el Seminario
de San Carlos, en Nagpur, donde yo estudiaba para ser sacerdote
de esa archidiócesis. Ingresé en la Orden dominicana
en 1969, tras acabar mi primer año de estudios teológicos.
Entré en la Orden porque me sentía atraído
por la vida de los dominicos que trabajaban en el Seminario y por
el objetivo para el cual la Orden había sido fundada, es
decir, la predicación para la salvación de los demás.
Desde que entré a la Orden he tenido las responsabilidades
de maestro de novicios, viceprovincial, presidente de la Conferencia
Nacional de Superiores Mayores de la India, Regente de Estudios,
y Rector del Seminario de San Carlos, que actualmente cuenta con
333 estudiantes pertenecientes a 45 diócesis y 14 congregaciones
religiosas.
¿Cuándo llegaron los dominicos a la India y cuándo
el Vicariato se convirtió en Provincia?
El
primer dominico que llegó a la India fue Niccolo de Pistoia
en 1291. Iba camino de China junto con algunos compañeros
franciscanos. Éstos le pidieron que se quedara en Mylapore,
en el sur de la India, donde trabajó hasta su muerte, acaecida
poco después de que los franciscanos marcharan a China. El
siguiente dominico en llegar a la India fue Jordán de Severac
(Catalani), que en 1328 vino desde Tabriz (Persia) a Thana, cerca
de Bombay, acompañado por cuatro religiosos franciscanos.
Éstos fueron martirizados por los moros y Jordán se
quedó solo para llevar a cabo la misión de evangelizar
a lo largo de toda la costa occidental de la India. En 1330 el papa
Juan XXII, desde Avignon, le nombró primer obispo de rito
latino de Quilon, en el sur de India. Jordán trabajó
durante algunos años con gran éxito e hizo una ferviente
llamada a sus hermanos de Tabriz para que vinieran a ayudarle en
su tarea de evangelización de la India. Su Mirabilia Descripta
es importante; ha sido estudiado y publicado en francés y
en inglés. En esa obra muestra tanto su celo por el evangelio
como un agudo sentido de observación de la naturaleza y de
las costumbres de la gente. Se unieron a Jordán cuatro dominicos
de Tabriz, pero no sabemos nada acerca de los lugares en que llevaron
a cabo su trabajo de misión.
Los
siguientes dominicos en llegar a la India fueron los portugueses.
Lo hicieron a principios del siglo XVI, después la llegada
de Vasco de Gama en 1498. Se establecieron en Goa, donde, con el
paso del tiempo, fundaron parroquias, centros misioneros y también
el famoso colegio de Santo Tomás de Aquino, que era semejante
a la universidad de Santo Tomás de Manila. Los dominicos
de Goa crecieron considerablemente en número y enviaron misioneros
a Mozambique, Sri Lanka, Tailandia, Malasia, Indonesia e incluso
China. Al menos tres de ellos recibieron el nombramiento de patriarca
de las Indias, con lo cual tuvieron jurisdicción sobre un
territorio que se extendía desde la costa occidental de África
hasta Japón. También hubo obispos dominicos en las
diócesis de Cochin y de Quilon. Sin embargo, la presencia
dominicana llegó repentinamente a su fin en 1835, cuando
Joaquim Antonio de Aguiar suspendió todas las órdenes
religiosas en Portugal y las expulsó de los territorios portugueses.
La
presencia dominicana durante la época portuguesa tuvo sus
luces y sus sombras. Mientras que algunos dominicos fueron patriarcas
de las Indias, otros fueron rígidos inquisidores. Tuvo también
que pasar mucho tiempo para que la Orden aceptara mestizos y aún
más para que aceptara indios. Se conocen cartas enviadas
a Propaganda Fide en las que se expresan quejas sobre la lentitud
de la Orden para aceptar indios en su seno.
Los
dominicos llegaron de nuevo a la India en 1959. Fueron invitados
por el arzobispo Eugene D'Souza, quien consiguió que los
dominicos irlandeses vinieran a Nagpur para hacerse cargo del Seminario
de San Carlos. El Vicariato indio de la Provincia de Irlanda se
constituyó como Viceprovincia independiente en 1987 y fue
elevado a la categoría de Provincia en 1998.
¿Cuántos miembros tiene actualmente la Provincia
dominicana de la India? ¿Dónde se encuentran? ¿En
qué consisten algunos de sus actuales ministerios?
La
Provincia de la India tiene 60 sacerdotes, 32 estudiantes profesos
y más de 100 prenovicios. Tiene 9 fundaciones, 5 de las cuales
son conventos. Tiene 3 comunidades de postulantes en Mangalore,
Jabalpur y Pachmarhi. El noviciado se encuentra en Goa y el estudiantado
está en Nagpur. Los estudiantes acuden al Seminario de San
Carlos, que está regido y administrado por los dominicos.
Unos quince frailes dominicos enseñan en el Seminario de
San Carlos. Junto a ese ministerio, otros frailes de la Provincia
se dedican a dar retiros, trabajan en tareas de justicia social,
en el ministerio parroquial y en el diálogo interreligioso.
En su opinión, ¿qué contribución puede
ofrecer su Provincia a la Iglesia y a la sociedad de la India? ¿Existen
actualmente proyectos por parte de la Provincia para el diálogo
con el Hinduismo o con el Islam? ¿Hay proyectos para animar
las relaciones entre las comunidades cristianas y las principales
comunidades religiosas de la India, así como para asegurar
la libertad religiosa de las comunidades cristianas respecto del
gobierno, tanto en el nivel local como en el nacional?
Hay
algunos frailes preparados para el diálogo interreligioso.
Sin embargo, nuestra Provincia todavía no ha comenzado este
ministerio de manera efectiva, debido en gran parte a que aquellos
que fueron preparados para él están absorbidos por
la formación en el Seminario. Nuestra esperanza y nuestro
sueño es que algún día no lejano la Orden sea
capaz de fundar una comunidad en Varanasi, ciudad santa y corazón
del Hinduismo, una comunidad que pueda colaborar con otras comunidades
cristianas comprometidas en el diálogo interreligioso. El
bien conocido provincial inglés, Bede Jarrett, pensó,
cuando visitó Varanasi, que sería ideal para la Orden
fundar allí una comunidad que pudiera establecer una más
estrecha relación con el Hinduismo.
Parece
que la Orden en general tiene aún que reconocer el gran reto
del diálogo interreligioso, planteado en las dos terceras
partes del mundo. Asia sería el mejor lugar para que la Orden
aceptara ese reto. En la región de Asia-Pacífico hay
una gran esperanza de que en este Capítulo la Orden haga
un esfuerzo valiente para considerar el diálogo interreligioso
como una de sus prioridades importantes.
En
lo referente a la animación de las relaciones con otras confesiones
cristianas, la Provincia de la India no ha hecho mucho, porque aún
no tenemos ningún fraile especialmente preparado en el campo
del ecumenismo.
En
tiempos recientes ha habido un resurgir del fundamentalismo hindú.
Esto se ha debido en gran parte al hecho de que los partidos políticos
y otros intereses adquiridos han abusado de la religión para
conseguir sus propios objetivos. El Hinduismo es, en sí mismo,
un modo de vida muy tolerante. La reciente violencia contra los
cristianos, aunque haya sido infligida en nombre de la religión,
no tiene motivos tanto religiosos cuanto sociales. La concienciación
respecto de sus derechos por parte de los pobres, que ha sido llevada
a cabo por organizaciones de la Iglesia, ha minado el poder de los
intereses adquiridos, y han reaccionado con un ataque a personas
y propiedades de la Iglesia.
¿Qué tal las vocaciones? ¿Cuántas
personas tienen en el estudiantado y en el noviciado? ¿Cuáles
son los factores que actualmente permiten atraer vocaciones hacia
la Orden en la India? ¿Cómo ve usted la contribución
futura de esos jóvenes a toda la Orden y a la Iglesia (es
decir, en relación con los proyectos y tareas que puedan
animar en un futuro próximo)?
Tenemos
32 estudiantes y más de 100 postulantes. Este año
no tenemos ningún novicio a causa de los cambios en nuestro
plan de formación. La filosofía se hace durante el
prenoviciado, por lo cual tendremos el próximo grupo de novicios
durante el año que viene.
Los
jóvenes vienen a la Orden a través de la promoción
vocacional que llevan a cabo algunos frailes nombrados especialmente
para este ministerio.
La
Provincia de la India necesita dedicarse a los ministerios tanto
de la evangelización inicial y del diálogo interreligioso
como al fortalecimiento de la fe de las comunidades cristianas.
Nuestra contribución a la Iglesia de la India debería
ser nuestro don de la predicación en sus diversas formas,
trabajando para apoyar a los pobres a través del ministerio
de la justicia y de la paz, así como preparando a los jóvenes
para el sacerdocio. Junto a esto, la contribución más
específica que podemos hacer a la Iglesia de la India y a
toda la Orden es el ministerio del diálogo interreligioso
y del diálogo intercultural.
¿Cuál
es su percepción de la Orden en la India para los próximos
20 años?
La
Orden tiene un gran futuro en la India. Es joven y está llena
de vida. En los próximos 20 años nuestro número
se habrá más que duplicado. Además de estar
en los lugares tradicionales de predicación, la Orden necesita
embarcarse en los nuevos ministerios que las necesidades de la región
le vayan planteando. Además, la Provincia de la India necesita
ir más allá de las fronteras de la India para servir
a la Iglesia universal allí donde la Orden está siendo
más solicitada. 