Última actualización :
2001-08-08

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Homilias
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Solemnidad de Santo Domingo de Guzmán

Homilía en la misa de clausura del Capítulo

Fr. Carlos Azpiroz Costa, o.p. Maestro de la Orden

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Mis hermanas y hermanos:

¿Cómo llevar a nuestros hermanos y hermanas el eco de lo que hemos contemplado, oído, tocado con nuestras manos en Providence? Desde 1220 que los Capítulos se preguntan lo mismo. Aún antes de la invención de la imprenta se previeron modos para que los frailes llevaran a sus provincias y comunidades los ecos, decisiones, el trabajo de un Capítulo General.

En efecto, cada fraile vocal, debía llevar consigo al Capítulo General el ejemplar del Libro de las Constituciones de la Provincia. Los hermanos capitulares con delicadeza y cuidado debían anotar o introducir en su libro, los cambios votados. Al celebrarse el Capítulo Provincial los Priores conventuales debían llevar consigo el ejemplar de las Constituciones de su comunidad para repetir cuidadosamente la misma tarea. De esta manera indicaban los frailes su presencia en los Capítulos y llevaban a su vez la presencia de los capítulos a sus comunidades comunicándoles materialmente el "eco" de lo tratado y definido para toda la Orden. Sin embargo, no todos los frailes hacían su trabajo de "glosadores" o "copistas" con el mismo esmero. Por lo tanto, se seguía mucha confusión (no hemos cambiado mucho)

¡Qué hermosos son los pies de los mensajeros que bajando de la suave colina de Providence… anuncian la paz y llevan buenas nuevas a los hermanos! Los "vigías" de las provincias y conventos nos esperan y anunciarán nuestra llegada con gritos de júbilo (eso espero): ¡los provinciales y definidores regresan trayendo consigo un mensaje!.

¿Cómo podemos de ahora en más responder a la invitación de fr. George: "please, indicate that you are PRESENT"?. ¿Cómo presentar en nuestras comunidades lo contemplado, lo visto y oído en este Capítulo? ¿Cómo presentar al mundo el fruto de estas cuatro semanas de trabajo?

Cuentan los que saben que los grandes artistas del renacimiento expertos en pintar "frescos", diseñaban las grandes líneas de sus obras para que sus mismos discípulos continuaran el trabajo definiendo y dándole vida y color a los detalles. De la misma manera, Domingo, nos ha dejado delineados magistralmente (lo llamaban Maestro Domingo) trazos delicados, fundamentales que dieron vida a la Orden. Sus hijos e hijas hemos continuado a lo largo de casi ocho siglos dándole nueva vida y color, precisando esas pinceladas magistrales en contextos diversos, a través de lenguajes y culturas diversas, en geografías y presencias diversas….

Fra Giovanni di Fiesole, el Beato Angelico, (como otros tantos artistas) retrataba en sus obras los frailes de las diversas comunidades para darle mayor vida y realismo a su arte.

También nosotros llevaremos a nuestras comunidades las anotaciones y glosas al margen (la enmienda de ese párrafo, el trabajo en la comisión, una moción de orden, el artículo 14 invocado muchas veces), Pero además en los textos aprobados también nos reconoceremos y reconoceremos el rostro de nuestros hermanos. En ésta petición aparece retratado el gesto cansado del presidente de una comisión airoso luego de luchar a brazo partido defendiendo su texto. Textos y frases diversas; rostros de hermanos y hermanas, sonrisas, ceños fruncidos, ¡siempre palabras de gracia y verdad!

Durante este mes, dóciles a nuestra vocación apostólica hemos querido anunciar la palabra, con ocasión o sin ella, reprender, ordenar, exhortar, encomendar con toda paciencia y doctrina…

Los apóstoles, cuenta el Evangelio, "adoraron a Jesús, sin embargo dudaron". Lo mismo nos ocurre, en sentido análogo, frente a las decisiones tomadas… Inclinamos la cabeza, aceptamos obedientes pero también dudamos. Dudamos quizás sobre la efectividad de las constituciones aprobadas; las comisiones que se organizarán; el Maestro elegido, las comisiones que hemos pedido… la eficacia de lo tratado y definido.

Nos encontramos aquí como cada día -"arriba"- en esta espléndida Iglesia octogonal de Santo Domingo mirando al altar de la palabra y del pan de vida, contemplando en los hermosos vitrales algunos de nuestros santos (y aquellos que el Capítulo ha pedido que sean canonizados: fray Bartolomé de las Casas y Sor Teresa Chikaba). Pareciera que en esta capilla hubiesen quedado cristalizados parte de nuestros anhelos. Abajo, en el octógono de la sala capitular sin ventanas, la luz ha pasado a través del rostro de cada hermano y hermana. ¡Imágenes vivientes de Dios!. Uno, dudando, puede haberse preguntado secretamente en medio de los debates ¿este hermano es un dominico de verdad?. Sí, responde nuestra alma serenada: somos verdaderos dominicos, amamos la Verdad contemplada, profesada, buscada, como se ama una persona… y queremos que el mundo lo sepa.

Como los frailes en aquel Pentecostés dominicano (agosto de 1217), nos iremos… como semillas sueltas por el aire. No es bueno que el grano se amontone y se pudra. El grano debe ser sembrado "globalmente".

Santo Domingo, después de largos momentos de contemplación por la noche, solía pasar y contemplar en el dormitorio a los frailes para cubrirlos si acaso era necesario. Es un gesto que revela exquisitas delicadezas maternas.

Llevaremos grabado en nuestros corazones lo que hemos visto y oído, lo que hemos tocado: el escenario magnífico del campus de Providence, el ambiente que nos rodea, la liturgia que fr. Jim y su equipo han animado, el trabajo de fr. George y sus colaboradores; los traductores e intérpretes… el espectáculo magnifico que las discusiones más difíciles nos han ofrecido a todos.

¡Qué bueno sería que nosotros ofreciéramos a los hermanos y hermanas gestos semejantes a los de Domingo!. Quizás no se nos ocurra recorrer las celdas de los frailes para cubrirlos de noche (¿los encontraríamos?). ¡Pero sí podríamos cantar a los hermanos una canción! (¡una canción de cuna!). Podremos llenar nuestro corazón con la música de Dios, quizás como muchos provinciales en estos días, podremos cantar una canción. Serán estas las glosas que ofreceremos, las notas al margen, los ecos del Capítulo de Providence. Todos queremos en definitiva cantar la grandeza del Señor que ha mirado la humildad de sus servidores.

Durante los pasados nueve años, fray Timothy nos ha invitado con insistencia a ALABAR, BENDECIR, PREDICAR; ¡a cantar una nueva canción!. La Providencia (Providence) "despide" a nuestro hermano como Maestro. Querido Timothy: no te vas, permaneces con nosotros, eres un fraile Predicador hasta la muerte. Además serás capitular siempre (salvo que haya otros que piensen lo contrario y te ciñan la cintura para llevarte quizás adonde no quieras -será esta la única manera de que te ciñas la cintura o uses un cinturón- ¿no crees?)

Nos has regalado en estos años diversas "notas musicales" para cantar una nueva canción. Lo hemos querido hacer en este Capítulo:

DO Juntos en Misión : Challenges (F / E)
RE Manantial de la Esperanza : Vida Intelectual
MI Libertad y responsabilidad dominicanas : Gobierno-Economía-LCO
FA Promesa de vida : Vida fraterna
SOL Jóvenes en formación : Vocaciones - Formación
LA Santa Catalina, patrona de Europa : Familia Dominicana
SI Una vida contemplativa : Contemplación- Monjas

Te invitaremos muchas veces, una y otra vez: Play it again Tim!

No te despido… porque no te vas… Gracias, mi hermano y amigo. Un argentino sucede con orgullo a su hermano inglés, como tú has sucedido con orgullo a un gran fraile predicador un verdadero misionero itinerante irlandés.

Bajaremos la colina de Providence… seremos semilla suelta por el aire para sembrar a su vez lo que hemos recogido aquí. Será una manera nueva de "indicar que estamos presentes".

"Realiza la función de evangelizador, desempeña a la perfección tu ministerio" Mis hermanos y hermanas, la Orden es nuestra Familia y ha sido ella la que nos ha sacado de nuestro mezquino y selvático egoísmo, la que nos ha encaminado al servicio de la Iglesia como evangelizadores …

Tengamos siempre conciencia de nuestra misión; tengamos sentido de las necesidades verdaderas y profundas de los hombres, Caminemos pobres, libres, fuertes y amorosos hacia Cristo. Cumplamos con gusto, sencillamente, humildemente, con fortaleza, como voluntad del Señor, el deber que deriva de las circunstancias en que nos encontramos. Hagamos pronto, bien y gozosamente lo que ahora la Iglesia y el mundo esperan de nosotros, aún cuando supere inmensamente nuestras fuerzas y nos exija la vida.

El Señor modele nuestra arcilla y nos transforme en ofrenda para los demás, iluminando y dando calor como la leña que se quema para el pobre.

Obediente a fr. Timothy quisiera cantar una nueva canción:

Señor que nuestra vida sea,
como una quena simple y recta;
para que tú puedas llenarla
llenarla con tu música.

Señor que nuestra vida sea,
arcilla blanda entre tus manos;
para que tú puedas formarla
formarla a tu manera.

Señor que nuestra vida sea
semilla suelta por el aire;
para que tú puedas sembrarla,
sembrarla donde quieras.

Señor que nuestra vida sea
leñita humilde y siempre seca;
para que tú puedas quemarla,
quemarla para el pobre.

Una manera nueva de "indicar que estamos presentes" ¿no les parece?
¡La votación esta vez no se cierra,,, vivir los votos y votar es para nosotros un modo de vida!
puce

 

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